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  • Juan Manuel Tavella

2. La enseñanza

1. La enseñanza de Sri Aurobindo y su método de práctica

La enseñanza de Sri Aurobindo comienza en aquella de los antiguos sabios de la India de que, detrás de las apariencias del universo, existe la Realidad de una Existencia y una Consciencia, un Ser de todas las cosas, Único y Eterno. Todos los seres están unidos en ese Único Ser y Espíritu pero divididos por una cierta separatividad de consciencia, una ignorancia de su verdadero Ser y Realidad en la mente, la vida y el cuerpo. Es posible por una cierta disciplina psicológica remover este velo de conciencia separativa y volverse consciente del verdadero Ser, la Divinidad dentro de nosotros y de todo.


La enseñanza de Sri Aurobindo dice que este Único Ser y Consciencia está implicado aquí en la Materia. La evolución es el método por el cual se libera a sí mismo; la consciencia aparece en lo que parece ser inconsciente, y una vez que aparece es autoimpulsada a crecer más y más y al mismo tiempo a extenderse y desarrollarse hacia una perfección cada vez más completa. La Vida es el primer paso en esta liberación de la consciencia; la mente es el segundo; pero la evolución no termina con la mente, sino que espera emitirse en algo más grande, una consciencia que es espiritual y Supramental. El próximo paso de la evolución debe ser hacia el desarrollo de la Supermente y Espíritu como el poder dominante en el ser consciente. Pues sólo entonces la Divinidad envuelta en las cosas se liberará completamente y se volverá posible para la vida el manifestar la perfección.


Pero mientras los pasos anteriores en la evolución fueron tomados por la Naturaleza sin una voluntad consciente en la planta y el animal, en el ser humano la Naturaleza se vuelve capaz de evolucionar por una voluntad consciente en el instrumento. Esto, sin embargo, no puede hacerse completamente a través de la voluntad mental, pues la mente llega sólo hasta cierto punto y más allá de ahí sólo puede moverse en círculos. Debe hacerse una conversión, un giro en la consciencia por el cual la mente debe cambiarse hacia un principio mayor. Este método se encuentra a través de la antigua disciplina psicológica y la práctica del Yoga.


En el pasado, esto se ha intentado por un alejamiento del mundo y una desaparición en lo alto del Ser o Espíritu. Sri Aurobindo enseña que un descenso de ese principio más elevado es posible, que no liberará meramente el Ser espiritual fuera del mundo, sino que lo liberará en el mundo, reemplazará la ignorancia de la mente o su muy limitado conocimiento por una Verdad-Consciencia supramental que será un instrumento suficiente del Ser interno y hará posible para el ser humano encontrarse dinámicamente, tanto como internamente, y crecer más allá de esta humanidad aún animal hacia una especie divina. La disciplina del Yoga puede usarse para tal fin mediante la apertura de todas las partes del ser a una conversión o transformación a través del descenso y elfuncionamiento del principio supramental más alto aún oculto.


Esto, de todas formas, no puede ser hecho de una sola vez o en un breve lapso, ni por una transformación rápida o milagrosa. Muchos pasos deben ser tomados por el buscador antes que el descenso Supramental sea posible. El ser humano vive mayoritariamente en la superficie de su mente, vida y cuerpo, pero hay un ser interno dentro de él con mayores posibilidades a las que debe despertar - porque es sólo una influencia muy restringida la que recibe ahora y eso lo empuja a una constante búsqueda de una mayor belleza, armonía, poder y conocimiento. El primer proceso del Yoga es, por lo tanto, abrir los rangos de este ser interno y vivir desde allí hacia afuera, gobernando la vida externa por una luz y fuerzas interiores. Al hacer esto descubre en sí mismo su verdadera alma que no es esta mixtura superficial de elementos mentales, vitales y físicos, sino algo dela Realidad que hay detrás de ellos, una chispa del Fuego Divino único. Debe aprender a vivir en su alma y purificar y orientar el resto de la naturaleza por su impulso hacia la Verdad.


Puede seguir a esto una apertura hacia arriba y un descenso de un principio más elevado de Ser. Pero incluso entonces no es la Fuerza y Luz supramental. Porque hay varios rangos de consciencia entre la mente humana ordinaria y la Verdad-Consciencia supramental. Estos rangos intermedios deben ser abiertos y su poder hecho descender en la mente, la vida y el cuerpo. Sólo después puede el poder completo de la Verdad-Consciencia trabajar en la naturaleza. El proceso de esta autodisciplina o Sadhana es, por lo tanto, largo y difícil, pero incluso un poco de ello es una gran ganancia porque hace que la liberación y perfección definitiva sean más posibles.


Hay muchas cosas que pertenecen a los antiguos sistemas que son necesarios en el camino -una apertura de la mente a una mayor amplitud y el sentido de un Self y el Infinito, un surgimiento en lo que ha sido llamado la consciencia cósmica, el dominio sobre los deseos y pasiones; un ascetismo externo no es esencial, pero la conquista del deseo y del apego y un control sobre el cuerpo y sus necesidades, avidez e instintos, es indispensable. Hay una combinación de los principios de antiguos sistemas, el camino del conocimiento a través del discernimiento de la mente entre Realidad y la apariencia, el camino del corazón, de devoción, amor y entrega, y el camino de los trabajos, dirigiendo la voluntad fuera de los motivos egoístas hacia la verdad y el servicio de una Realidad más grande que el ego. Porque el ser entero debe ser entrenado de modo que pueda responder y ser transformado cuando sea posible que una Luz y una Fuerza más grandes trabajen sobre la naturaleza.


En esta disciplina, la inspiración del Maestro, y en las etapas difíciles su control y su presencia son indispensables -de otro modo sería imposible atravesarlo sin muchos tropiezos y errores que obstaculizarían todas las posibilidades de éxito. El Maestro es alguien que se ha elevado a un Ser y Consciencia superior, y a menudo se lo considera su manifestación o representante. Él no sólo ayuda por su enseñanza y aún más por su influencia y ejemplo, sino por un poder de comunicar su propia experiencia a otros.


Esta es la enseñanza de Sri Aurobindo y su método de práctica. No es su objetivo desarrollar ninguna religión o amalgamar las viejas religiones o fundar ninguna religión nueva - pues cualquier de estas cosas se alejaría de su propósito principal. El único objetivo de su Yoga es un autodesarrollo interno por el cual cada uno que lo siga puede descubrir a su tiempo el Ser Único en todo y evolucionar hacia una consciencia más elevada que la consciencia mental, una consciencia espiritual y Supramental que transformará y divinizará la naturaleza humana.

Sri Aurobindo. Agosto, 1934



“El individuo es, de hecho, la clave del movimiento evolutivo; pues es el individuo quien se encuentra a sí mismo, quien se vuelve consciente de la Realidad. El movimiento de la colectividad es un movimiento masivo en gran medida subconsciente; debe formularse y expresarse a través de los individuos para volverse consciente: su masa general de consciencia siempre es menos evolucionada que la consciencia de sus individuos más desarrollados, y progresa en la medida en que acepta la impronta de ellos o desarrolla lo que ellos desarrollaron. El individuo no debe su lealtad última ni al Estado, que es una máquina, ni a la comunidad que es parte de la vida y no la vida entera: su lealtad debe ser para la Verdad, el Ser, el Espíritu, la Divinidad que está en él y en todo; el verdadero objetivo de su existencia no debe subordinarse o perderse en la masa, sino encontrar y expresar esa verdad del ser en sí mismo y ayudar a la comunidad y humanidad en su búsqueda de su propia verdad y completud de ser. Pero el grado en que el poder de la vida individual o la Realidad espiritual dentro de sí se vuelva operativa, depende de su propio desarrollo; mientras se encuentre sin desarrollar, debe subordinar en muchas formas su ser subdesarrollado a lo que sea más grande que él. A medida que crece, se mueve hacia una libertad espiritual, pero esta libertad no es algo enteramente separado de toda existencia; tiene una solidaridad con ella porque ello también es el ser, el mismo espíritu. A medida que se mueve hacia la libertad espiritual, se mueve también hacia la unidad espiritual. El espiritualmente realizado, el hombre liberado se preocupa -dice el Bhagavad Gita- por el bien de todos los seres; Buddha al descubrir el sendero del Nirvana debe volver para abrir camino a aquellos que siguen bajo la ilusión de sus constructos en lugar de su ser real -o no-ser; Vivekananda, atraído por el Absoluto, siente también la llamada de la Divinidad disfrazada en la humanidad y sobretodo la llamada de los caídos y los sufrientes, la llamada del ser al ser en el oscuro cuerpo del universo. Para el individuo despierto la realización de la verdad de su ser y su liberación y perfección interna debe ser su búsqueda primordial, - primero, porque esa es la llamada del Espíritu dentro de sí, pero también porque es sólo mediante la liberación, perfección y realización de la verdad del ser, que la persona puede arribar a la verdad del vivir. Una comunidad perfeccionada también puede existir sólo mediante la perfección de sus individuos, y la perfección puede llegar sólo mediante el descubrimiento y la afirmación en la vida de cada uno, de su propio ser espiritual, y el descubrimiento, por parte de todos, de su unidad espiritual y una resultante unidad de vida”.

(La Vida Divina)



“La práctica de este Yoga no procede a través de ningún conjunto de enseñanzas mentales o formas prescriptas de meditación, mantras u otras cosas, sino por aspiración, por auto-concentración hacia adentro y arriba, una apertura a una influencia, al poder Divino sobre nosotros y su labor, a la Divina Presencia en el corazón, y un rechazo de todo lo que es ajeno a estas cosas. Es sólo mediante la fe, aspiración y consagración que esta apertura puede llegar.”


“...la espiritualidad no es una intelectualidad elevada, no es idealismo, no es un giro mental ético ni una pureza y austeridad mentales, no es religiosidad ni un fervor emocional ardiente y exaltado, ni siquiera es un compuesto de todas estas cosas excelentes; (...) Estas cosas son de considerable valor para la mente y la vida; son de valor para la evolución espiritual misma como movimientos preparatorios que purifican, disciplinan o acuerdan forma conveniente a la naturaleza.” (...) “La espiritualidad es, en su esencia, un despertar a la realidad interior de nuestro ser, a un espíritu, yo, alma que es distinto de nuestra mente, vida, cuerpo, una aspiración interior por conocer, sentir, ser eso, entrar en contacto con la Realidad mayor de más allá y penetrando el universo, que también habita nuestro propio ser, está en comunión con eso y en unión con eso, y un giro, una conversión, una transformación de nuestro ser integral como resultado de la aspiración, del contacto, de una unión, un crecimiento o despertar de un nuevo devenir o en un nuevo ser, en un nuevo yo, en una nueva Naturaleza.”

(La Vida Divina)






Concentración interior. El Ser Psíquico


“La manera más segura hacia esta realización integral es encontrar al Amo del secreto que habita dentro de nosotros, abrirnos constantemente al poder Divino que es también la Sabiduría y el Amor Divinos, y confiarle la realización de la conversión”.


“El método que debemos perseguir, entonces, es poner nuestro entero ser consciente en relación y contacto con la Divinidad y llamarla para que transforme nuestro ser entero en el Suyo”


“Aquietar la mente superficial y empezar a vivir desde el interior es el objeto de esta concentración. De esta consciencia verdadera diferente de la superficial, hay dos centros principales, uno en el corazón (no el corazón físico sino el centro cardial en medio del pecho), y uno en la cabeza. La concentración en el corazón se abre adentro y al seguir esta apertura interna e ir a lo profundo, uno se vuelve consciente del alma o Ser Psíquico, el elemento Divino en el individuo. Este ser, ya sin velos, empieza a pasar al frente, a gobernar la naturaleza, a volver la naturaleza y todos sus movimientos hacia la verdad, hacia la Divinidad, y a invocar todo lo que está por encima. Trae la consciencia de la Presencia, la dedicación del ser a lo más elevado, e invita al descenso en nuestra naturaleza de una fuerza y Consciencia mayores que están aguardando encima de nosotros.”


“Aprende a vivir dentro, a actuar siempre desde el interior, desde una constante comunión con la Madre. Puede ser difícil, al principio, hacerlo siempre y constantemente, pero se puede lograr si uno se adhiere a ello. Y es a ese precio, aprendiendo a hacer eso, que uno puede obtener el siddhi (logro, realización) en el Yoga”.

(Letters on Yoga)


“El Ser Psíquico está en el centro cardíaco, en medio del pecho (no en el corazón físico, pues todos los centros están en el medio del cuerpo), pero profundamente detrás. Cuando uno va más allá del Vital hacia el Psíquico, se siente como si uno fuese hondo, hondo hacia abajo hasta que alcanza ese lugar central del Psíquico. La superficie del centro del corazón es el lugar donde reside el ser emocional: desde ahí uno va más profundo hasta encontrar el Ser Psíquico.”


“Más allá de todas las emociones, en las silenciosas y tranquilas profundidades de nuestro ser, brilla una luz constantemente, la luz de la consciencia Psíquica. Ve en busca de esta luz, concéntrate en ella; está dentro de tí. Con una voluntad perseverante, con seguridad la encontrarás, y tan pronto entras en ella, despiertas a un sentido de inmortalidad. Siempre has vivido, siempre vivirás; te vuelves completamente independiente de tu cuerpo; tu existencia consciente no depende de él; y este cuerpo es sólo una de las formas transitorias a través de las cuales te has manifestado. La muerte no es más una extinción, es sólo una transición. Todo miedo instantáneamente se esfuma y atraviesas la vida con la calma certeza de un hombre libre”.

(La Madre)


“El mundo o plano de consciencia psíquico es esa parte del mundo, el ser psíquico es esa parte del ser que está bajo influencia directa de la Consciencia Divina; las fuerzas hostiles no tienen ni la más remota influencia sobre ello. Es un mundo de Armonía, y todo se mueve en él de la luz hacia la luz, de progreso en progreso. Es el asiento de la Consciencia Divina, el Ser Divino en el ser individual. Es un centro de luz, verdad, conocimiento, belleza y armonía que el Ser Divino en cada uno de ustedes crea mediante su presencia, poco a poco; es influenciado, formado y movido por la Consciencia Divina de la cual es una parte y porción. Está en cada uno de ustedes el ser profundo interno que deben encontrar para poder entrar en contacto con la Divinidad en ustedes. Es el intermediario entre la Consciencia Divina y la consciencia externa; es el constructor de la vida interior, es eso lo que manifiesta en la naturaleza exterior el orden y el gobierno de la Voluntad Divina. Si te vuelves consciente en tu consciencia externa del ser psíquico dentro de tí y te unes con él, puedes encontrar la Consciencia Eterna pura y vivir en ella; en lugar de ser movido por la Ignorancia, como habitualmente sucede con el ser humano, creces en consciencia de la presencia de una luz y conocimiento eternos dentro de tí, y a ello te entregas y te consagras integralmente y eres movido por ello en todas las cosas.


Pues tu ser psíquico es esa parte de tí que ya está consagrada a la Divinidad. Es su influencia, esparciéndose gradualmente desde adentro hacia los límites más externos y materiales de tu consciencia lo que traerá la transformación de tu naturaleza entera. No puede haber oscuridad ahí; es la parte luminosa de tí. La mayoría de la gente no es consciente de esta parte psíquica dentro de ellos; el esfuerzo del Yoga es hacerte consciente de ello, para que el proceso de tu transformación, en lugar de ser una lenta labor que se extiende por siglos, pueda ser reducido a una vida, o incluso algunos años.

El ser psíquico es eso que persiste después de la muerte, porque es tu ser eterno; es eso lo que lleva la consciencia adelante de vida en vida.

El ser psíquico es la verdadera individualidad del verdadero individuo divino dentro de tí. Pues tu individualidad es tu modo especial de expresión y tu ser psíquico es un aspecto especial de la Consciencia Divina que ha tomado forma en tí. Pero en la consciencia psíquica no existe ese sentido de división entre la consciencia individual y la universal, que afecta las otras partes de tu naturaleza. Allí estás consciente de que tu individualidad es tu propia línea de expresión, pero al mismo tiempo sabes que es una expresión objetivando la única consciencia universal. Es como si hubieses tomado una porción de tí y la hubieses puesto frente a tí, y hubiese un juego mutuo de movimiento entre ambos. Esta dualidad era necesaria para poder crear y establecer la relación y disfrutarla; pero en tu ser psíquico la separación que agudiza la dualidad es vista como una ilusión, una apariencia y nada más”.

(La Madre)



Meditación: consagración del trabajo

Cada día, antes de empezar a trabajar, lleva tu atención hacia adentro y ofrece silenciosamente todo tu trabajo a la Divinidad. Hazlo como una ofrenda de amor a la Divinidad. No necesitas reafirmar esta resolución a cada momento; es suficiente con tenerlo presente y volver a recordarlo cada tanto. Cuando cambias la base del trabajo desde algo completamente motivado por el deseo egoico, cuando lo vuelves un canal de tu devoción y servicio a Dios, la cualidad de tu trabajo cambia en la medida de tu sinceridad. Cuanto más trabajas en el espíritu de dedicación y consagración, más elevada es la cualidad de tu trabajo. Simplemente no puedes hacer una ofrenda defectuosa a la Divinidad, el Amo de tu ser. Hay una alegría en la ofrenda, que está lamentablemente ausente en el trabajo rutinario habitual. El ser se regocija en esta corriente de energía hacia la Divinidad. Como corolario de esta consagración del trabajo, renuncias a apropiarte de los frutos de este. Dejas que la Divinidad sea quien decida los resultados y aceptas con ecuanimidad cualquier fruto que resulte. De esta forma evitas la tensión que es inherente a los trabajos orientados hacia resultados.


Aprendes a abandonar tus exigencias sobre el fruto del trabajo. Después aprendes a abandonar tus exigencias sobre la elección de los trabajos. No decides qué tipo de trabajo harás y cual no. No haces distinciones artificiales entre trabajo superior e inferior. Tomas todo trabajo que llega a tí como asignado por la Divinidad y lo haces con tu máxima habilidad. Para un buscador espiritual, las circunstancias en las que se encuentra son habitualmente aquellas que están diseñadas para acelerar su evolución interna. Aceptas las circunstancias y haces lo mejor que puedes con ellas. Por supuesto, eres libre de mejorar tu situación, pero empieza por donde estás sin refunfuñar, sin quejarte.


Luego te vuelves consciente de un cambio en tí mismo. En el grado de tu dedicación y eliminación del deseo del ego, encuentras un nuevo espíritu, una energía más elevada fluyendo a través de ti. Subordinas tu propio sentido de ser el que hace las cosas y te permites convertirte en un instrumento de la Shakti, el poder de Dios. Esta instrumentalización consciente de tu naturaleza lleva a una identificación creciente con la Divinidad. Hay menos y menos fatiga, más y más alegría. Te vuelves más cerca de Dios, primero como un servidor, luego como un instrumento, luego como un niño."


M.P. Pandit "¿Cómo empiezo?"

(este libro está disponible en PDF traducido por mí, para el que quiera tenerlo. Es una guía sencilla de la práctica espiritual, escrita por un discípulo notable de Sri Aurobindo)


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